Mi hermano, este oro lo puedes leer de cinco formas distintas y las cinco te dicen lo mismo: que ya se está cansando de bajar. Aquí te enseño cada una, cómo funciona y los niveles exactos que yo traigo marcados.
Y si me preguntas qué tantas ganas tiene de subir: más que la presión de tu tía gorda en la cena de Navidad cuando le cuentas que dejaste la carrera para dedicarte al trading.
De julio a agosto el oro hizo una subida limpiecita de 3,960 a 4,690. Desde ese techo, el 24 de agosto, bajó en escalera: cada rebote más bajito que el anterior y cada piso más abajo. Para el 7 de octubre ya había devuelto casi el 85% de toda la subida.
Y aquí es donde se pone bueno. Cuando un retroceso es así de profundo, justo donde arrancó el impulso de agosto, solo hay dos opciones: o es el piso, o se va toda la subida. El gráfico ya empezó a contestar, y te lo enseño en cinco lecturas.
El diamante tiene dos mitades. En la primera el precio se abre: hace máximos más altos y mínimos más bajos, que es el mercado peleándose y barriendo stops de los dos lados. En la segunda se cierra, hasta que ya no cabe y tiene que escoger para dónde se va.
Cuando sale después de una caída larga, como aquí, normalmente es piso. Pero ojo, bro: el diamante no se compra adentro, se compra cuando rompe.
La mitad que se abre va del 28 de septiembre al 7 de octubre: techos de 4,220 a 4,227 y pisos de 4,113 a 4,067. La que se cierra viene después: techos de 4,217 a 4,200 y pisos de 4,105 a 4,148. El precio ya está llegando a la punta.
Lo que yo dibujé: rompe la línea de arriba, regresa a probar la zona de 4,210 y de ahí sigue. El objetivo sale de medir la parte más ancha del diamante, unos 160 puntos, y proyectarla desde la ruptura.
Esto es mío, bro. El precio escribe letras. Un ciclo de bajada completo se lee MAAW: una M arriba, donde se reparte el techo; dos A, que son los rebotes bajistas, cada uno más bajito; y una W abajo, donde se arma el piso.
El ciclo de subida es el espejo: WVVM. Una W de piso, dos V que son retrocesos con mínimos cada vez más altos, y una M de techo. Y aquí está la clave: la W que cierra el MAAW es la misma que abre el WVVM.
La M es el techo de agosto (4,690). La primera A hizo pico en 4,490 y la segunda en 4,380. La W es el piso de octubre: 4,113, cuello en 4,220 y un barrido a 4,067. El precio está terminando la pierna derecha de la W.
En cuanto cierre arriba del centro de la W, el MAAW queda completo y arranca el WVVM. La primera V sería el retesteo de esa ruptura, y las A de la bajada ya dejaron marcado dónde se formarían las V de subida.
El precio te dice dónde está el mercado; el MACD te dice con cuántas ganas llegó ahí. Si el precio hace un piso más bajo pero el MACD hace un piso más alto, esa última caída se hizo sin vendedores detrás. Es el mercado avisándote que ya se le está acabando la gasolina.
El precio bajó de 4,113 a 4,067, un piso más bajo. El MACD, en cambio, subió de −45 a −20. Y fíjate dónde: justo en los dos pisos de la W. Eso es lo que separa un piso de verdad de una pausa para seguir cayendo.
Ahorita el MACD está en la línea cero. La última vez que llegó ahí, el 19 de septiembre, se volteó para abajo, y de ahí nació la segunda A. Esta vez lo quiero ver cruzar y quedarse arriba: eso me confirma que el momentum cambió de dueño.
Tres pisos: uno, otro más profundo que es la cabeza, y uno más alto que el primero. La línea que une los dos rebotes es el cuello. Mientras el precio esté abajo del cuello es una figura bonita y ya; cuando lo rompe, es un cambio de tendencia. El objetivo se mide de la cabeza al cuello y se proyecta desde la ruptura.
Hombro izquierdo en 4,113 (28 de septiembre). Cabeza en 4,067 (7 de octubre), la del barrido y la divergencia. Hombro derecho en 4,145, hoy, más alto que el izquierdo: los compradores ya están entrando antes de que el precio llegue al mínimo.
El cuello baja de 4,227 a la zona de 4,215; de la cabeza al cuello hay unos 155 puntos, y proyectados desde la ruptura dan 4,365 a 4,370.
La directriz bajista une los máximos de la caída. Mientras el precio esté abajo, manda la tendencia. Cuando la rompe, lo normal es que regrese a tocarla desde arriba: la línea que antes era techo ahora tiene que aguantar como piso. Ese regreso es la entrada con menos riesgo que vas a encontrar.
La directriz sale del techo de 4,697, pasa por los máximos del 19 y el 23 de septiembre, y el precio la rompió el 9 de octubre con la subida a 4,215.
El retroceso de hoy no es debilidad, bro: es el retesteo. La línea pasa por 4,155 a 4,160, el precio tocó 4,148 y rebotó. Es exactamente el mismo lugar que el hombro derecho del HCH. Y encima el retroceso tiene forma de cuña bajista, que es de continuación; su línea de arriba, en 4,180 a 4,185, es el primer gatillo.
Expansión y contracción al final de una caída: perfil de piso.
El ciclo de bajada está en su última letra. Sigue el ciclo de subida.
El último piso se hizo sin fuerza vendedora detrás.
Hombro derecho más alto que el izquierdo, cuello a la vista.
La línea de la caída ya se rompió y hoy está funcionando como piso.
Para el que no aguanta las ganas: aquí la directriz ya se retesteó, así que entras antes y con stop corto.
La que yo prefiero, bro: que cierre arriba del cuello, de preferencia con el MACD cruzando cero, y ahí sí.
Qué la mata: un cierre de 2H o 4H abajo de 4,145. Eso quiere decir que el precio regresó abajo de la directriz, que la ruptura fue falsa y que se perdió el hombro derecho. Ahí se cae todo junto y se corta, sin pelearse con el mercado. Ya sabes mi regla: gran ganancia, pequeña ganancia, break even o pequeña pérdida. La gran pérdida no existe si respetas tu stop.
Esto es lo mismo que hago desde 2011, solo que ahora te lo enseño. Si lo quieres ver en vivo, o prefieres que mi experiencia trabaje por ti, aquí tienes los dos caminos.
Ahí subo cada idea nueva, las señales y lo que estoy viendo en el mercado, directo a tu WhatsApp. Y ahí mismo me puedes escribir, mi hermano.
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